Fase I. Diseño del plan y establecimiento de la política de Continuidad de Negocio

Lo primero que debemos pensar es en qué se va a hacer y por qué, que se traduce en Objetivos

Teniendo claros los objetivos seguimos con las tareas.  Una tarea clave de esta fase es designar un líder que se encargue de gestionar y supervisar el proceso de elaboración e implantación del plan de continuidad de negocio.

El líder debe trabajar con la dirección de la organización para identificar el alcance y los objetivos que persigue el plan, así como las actividades de negocio que son críticas en la compañía.

En paralelo, y con el fin de formalizar un marco de actuación que determine los objetivos, y el alcance (actividades de negocio incluidas) del plan, así como las funciones y responsabilidades del mismo, debe elaborarse la política de continuidad de la organización.

Generalmente la citada política es entendida como un documento sencillo, claro y conciso que establece a alto nivel (estratégico) los objetivos, el alcance y las responsabilidades en la gestión de la continuidad de negocio en la organización

Finalmente el líder de continuidad en conjunto con las personas que participen en este diseño; deben aplicar sus habilidades de gestión de proyectos para programar y desarrollar los siguientes componentes del plan de trabajo: tareas a llevar a cabo para satisfacer los objetivos descritos en la política de continuidad, responsables de ejecutar tales tareas, tiempos de ejecución, hitos, presupuestos, plazos e indicadores de éxito.

El líder  formalmente designado es la persona competente para gestionar y supervisar el desarrollo y la implantación del plan de continuidad de negocio, por lo que es importante que disponga de las siguientes capacidades o conocimientos:

  • Liderazgo.
  • Conocimiento de la organización y de sus actividades de negocio.
  • Habilidades sociales de comunicación, ya que está previsto que interaccione de forma fluida con las diferentes áreas de la organización que probablemente tengan otras prioridades.
  • Capacidad para gestionar proyectos: planificación, definición de recursos necesarios, seguimiento, reporte, etc. Para aquellas organizaciones que constituyen un equipo de continuidad de negocio, es aconsejable que esté formado por personal que pertenezca o conozca las diferentes actividades de negocio (tecnología y sistemas, financiero, comercial, recursos humanos, etc.), ya que los riesgos y amenazas varían en función de dicha actividad y deben ser puestos en común, identificados y priorizados.

Autor: arevalomaria

Ingeniero de Sistemas, Magister en Gerencia y Tecnologia de la Informacion, Certificaciones: ITIL V3, CCNA, Microsoft Certified Professional.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s